By Venuza
Continuamente llueve.
Sideralmente parece como si de
nuestros brazos extendidos a un precipicio
colgara el mismo vacío
de la existencia.
Somos cráteres,
agujeros
sin nada más que
aire.
Somos tronco, raiz, fruto o follaje.
A veces pienso que ni siquiera eso.
-Yo se que entendés lo que digo-
By Venuza
Ando perdida de tu cuerpo.
Inmersa en la grava,
enterrándome
-la lluvia -
como un puñal de
musgos y hojarasca.
Es que una sola vez pisé la tierra.
Una sola vez
marqué una huella en tu piso
y pude divisar como
-ante mis ojos -
se deshacía en escarcha
esa parte de tu cuerpo
tocando este trozo ficticio
de vida.
By Venuza
Algo una noche me dio frío
Y no fue el aliento a verano gris
-desdichado-
íntimamente florecido
que solías dejarme
en la nuca.
Todo era insólitamente helado
como un espasmo de desabrigo
y quise rodearme la espalda
-abrazarme las entrañas-
mixturarme en las sobras
de escarcha
como un témpano de mantras
que no emitían sonido.
Caí en manos de un algo
que traía consigo un halo de luz
-que ensuciaba-
una sombra de cuerpo
-tardio-
Pero siempre
(de lejos)
lloviéndote los labios
Con una nieve que
emulaba la lenta
disgregación
de mis entrañas.
By Venuza
La mejor parte es que
no importa ,
porque ni vos ni yo sabemos
que fue lo que hizo que vengas
y te sientes a leer,
un desaguado
hermetismo
que no guarda más que
estética
y pulcra sintonía de incoherencias.
-Nada importa que escriba -
-Nada importa que leas -
Las sombras se visten de ojos,
-de miradas-
y vienen a decirme
que hay un par de cejas perdidas
en el fondo de un rostro pálido.
En algún callejón de una máscara
que se viste de sonrisa y luna
me bañan de agua,
sudan sus lágrimas
y me acuestan a dormir
(en su lecho de llagas)
y estoy a salvo
-hasta mañana-
By Venuza
Y es que
la eutanasia literaria
puede ser una forma tan sublime
de acallarse...
-y desaparecer-
By Venuza
Quien esperaba
que de mi boca cayera
como un tropel ensangrentado
una horda de sanguinarios,
se equivocó.
(Tiene el viento la levedad de la boca
que posa su cuerpo sobre mi rostro
y respira)
Hoy soy mas callada que hace 10 años.
Hoy soy menos sombra que antes
pero si,
soy mas desconocida
que siempre.
El no-ser,
-nadie-
casi
(inexistente)
entre cuatro rostros q me exigen que hable
tiene su fardo bien merecido:
la absoluta decadencia
hacia
lo
insondable.
-Y los ojos del mundo brillan
como si me miraran-